¿CÓMO SOBREVIVE UNA ORGANIZACIÓN CON PERSONAS SIN VOLUNTAD DE CREAR, Y GENERAR VALOR NO SÓLO PARA EL CLIENTE SINO PARA SÍ MISMOS, SIN HAMBRE DE SUPERARSE Y COMERSE EL MUNDO?

¿CÓMO SOBREVIVE UNA ORGANIZACIÓN CON PERSONAS SIN VOLUNTAD DE CREAR, Y GENERAR VALOR NO SÓLO PARA EL CLIENTE SINO PARA SÍ MISMOS, SIN HAMBRE DE SUPERARSE Y COMERSE EL MUNDO?



Este fin de semana terminé un poco incómoda de una reunión que tuve con mi equipo de trabajo, no pude dormir, sinceramente; salí de la reunión con un poco de tristeza, pues se le había pedido al equipo de trabajo que estudiara una presentación sobre la propuesta de valor que se le iba a presentar a los clientes,  se les informó que se estaría escogiendo a un colaborador al azar para que nos expusiera la presentación y una vez escogido el compañero de trabajo, no sé qué fue más desconcertante, si que el mismo estuviera leyendo sin realmente conocer el contenido de su lectura, o que el equipo de trabajo cada que  el compañero avanzaba en su lectura “no en su presentación” viera en cada párrafo un obstáculo frente a la propuesta de valor que estábamos presentando.

Durante el transcurso de este mismo fin de semana compré el libro “El camino hacia el Lean Start up” y me sorprendí al leer el siguiente párrafo: “La transformación continua de una organización necesita de una inyección de nuevos procesos que permitan colocar la creatividad, el talento, la inspiración, la imaginación y por supuesto los demás procesos en el ADN, en la cultura, en la forma de operar, interaccionar y crear.  Es el corazón que bombea el oxígeno renovado y de calidad. Existe una gran diferencia entre tener o no colaboradores que ante un problema actúen, vean una oportunidad de mejora y no esperan a que se les diga que es lo que tienen que hacer. Entre tener o no empleados que están a la caza de grandes ideas para desafiar lo que tienen entre las manos en su día a día, y mejorar con ello toda la organización. Sólo se puede construir algo grande y sorprendente cuando las personas asumen su trabajo con vocación, como una forma de establecer una diferencia positiva en el mundo.

Una vez más pensé pero ¿ Cómo puedo lograr una organización donde prime la pasión, que los empleados no están presentes sino comprometidos? o ¿ Cómo lograr que el equipo cambie su actitud y aporte ideas positivas, de valor, a la organización y no solo quejas? inmediatamente pensé, como lo dice el libro, debo aportarles combustible intelectual, debo crearles las capacidades necesarias  para generar descubrimientos de manera reiterada,  es decir; debo crear una unidad anatómica de trabajo para buscar equipos capaces de experimentar, no más colaboradores con letargo, que solo aporten quejas y no soluciones y la verdad, los quiero despiertos, comprometidos y al pie de cañón, siempre dispuestos a aportar ideas y conocimiento para el bien de los clientes y sus compañeros de trabajo, porque sin compromiso, voluntad y autodisciplina, la innovación no es posible.

También es importante que comprendan, como lo establece el mencionado libro que el verdadero talento y las ideas salen de ambientes absolutamente impredecibles, porque la predictibilidad genera muchas veces un status quo que crea zonas de confort en dónde no se aprende, aporta, y así se estén generando problemas, no se comunican a la empresa por simple desidia a encontrar la solución adecuada.  La respuesta a mis preguntas no es otra que; debo hacer todo lo posible y lo imposible para generar la motivación y hacerlos cambiar de actitud, esa misma actitud que diferencia a un emprendedor exitoso de un trabajador común.  ¿Pero cómo hacer que esta generación de millenials lo logre?  La única respuesta es buscar que desarrollen capacidades y que tengan la actitud para hacerlo, porque una cosa es que yo no tenga la capacidad y otra que no tenga la actitud porque sin actitud las capacidades no podrán conseguirse, ¡NUNCA!

En conclusión, descubrí que es un tema cultural; las personas pensamos que nos merecemos todo, pero no nos preguntamos ¿Qué le estás aportando tú de valor a tu organización para merecer?  Porque las buenas ideas están en todas partes y las personas deben recibir recursos y atención en función de sus talentos y aportes a la organización, no de su estatus, lo que solo se reduce a crear una estructura basada en el mérito, y así se hará porque “la escasez es vida y foco”. Si crees fervientemente en la misión, pero careces de los recursos necesarios para desarrollarla en todos sus aspectos, estás obligado a enfocarte, pero lo importante es validar, “el dinero es vuestro, pero no lo obtendréis ni un centavo más si no demostráis colaboración y aprendizaje validado.” Como lo dice nuestro mencionado autor Eric Ries.

Los quiero mucho y espero que este contenido les sirva de espejo para soñar en tener una organización útil, humana, adaptable a los cambios,  dónde se hagan contribuciones excepcionales que puedan cambiar al mundo, y eso sólo se logra con motivación, generación de capacidades, explorando si tus colaboradores tienen la actitud para asumir nuevas capacidades, y lo más importante asumir una estructura organizacional si y sólo si basada en el mérito y en la capacidad de crear bajo entornos con incertidumbre, como cualquier Start Up.


Un Abrazo,



LINA MARIA SIERRA MEJIA
CEO
Sistegra

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